Saturday, September 26, 2009

Eres

Eres mi sol, eres mi luz, el calor con el que vivo y todo el aire que respiro, un ser extraordinario que llena mi corazón de ternura y de amor.

Wednesday, September 23, 2009

Dar de Si antes de pensar en Si

Este pensamiento lo escribio Dalia Guerrero, es sobre el lema Rotario y el significado que ella le dá, me parece que muchos Rotarios de corazón tenemos el mismo sentir.

Dar de Si antes de pensar en Si
.... como le dio sentido a la vida,
amar al prójimo cambio mi
vida y cambio el rumbo de mi
historia, porque ocupo mis pensamientos,
pasó a hacer parte de mis planes y momentos.
Noté otra vez en mi corazón,
que no tengo una vida vegetativa,
porque me hizo palpitar con
sentimientos de amor,
comprensión, compañerismo y amistad.
Me hizo vibrar con
sensaciones y emociones
olvidadas. El sol me dio calor,
la luna de repente se volvió
romántica, la naturaleza tiene nuevo color y los jardines tienen
nuevos perfumes. iento la belleza
del día a día, mi horizonte
tiene alvorada, mis noches
son estrelladas y en la puesta del sol
nace la luna.
Mi añoranza no es solitaria, mi soledad tiene compañía y, en recuerdos hay fantasías, mis sueños ahora sueñan,
mis esperanzas tienen vida no las
he perdido, porque mi vida pasó
a tener sentido, ...
Dar de si Antes de Pensar en Si,
le dio sentido a mi vida...
y a la vida de muchas personas.

Autor: Dalia Guerrero Quintero

Monday, September 21, 2009

Candy Candy

Quién no recuerda a Candy y la Colina de Pony, a Anthony, Albert y a Terry... Se trata de una de las series que más recuerdos me trae en la vida, así que les cuento la historia. También les dejo aqui la letra de la canción de inicio y de la de cierre de la serie.


CANCIÓN DE INICIO
Si me buscas, tu a mi
Me podrás encontrar,
Yo te espero a ti aquí,
Este es mi lugar

Si quieres reir,
Descubre la alegría de soñar
Un mundo de aventuras sin igual
Junto a mi,
A tu amiga Candy

Si te sientes solo recurre a mi,
Te estaré esperando aquí,
Cuéntame tu historia y te alegrarás
Sabes que una amiga tendrás

Buscame, sigueme, llamamé Candy
Busca mi camino, sigueme y ríe como Candy



CANCIÓN DE CIERRE

En mi ventana veo brillar
Las estrellas muy cerca de mi
Cierro los ojos, quiero soñar
Con un dulce porvenir

Quiero vivir y disfrutar
La alegría de la juventud
Cada noche, para mí
Mi estrella brilla en ti

Gira, gira un carrusel
Tus puertas de cristal
Recorriendo mi camino
Tu destino encontrarás
Candy, Candy, Candy, Candy

En resumen, esta es una serie de animación japonesa que, en clave de melodrama, cuenta la historia de una niña llamada Candice White (Candy), quien fue abandonada en un hogar para niños huérfanos dirigido por la señorita Pony y la hermana María junto a otro bebé, que fue llamado Annie.


Tras pasar toda su infancia en el orfanato y criarse juntas como hermanas, Annie y Candy se vuelven inseparables. Gracias a su carisma, Candy hace que una familia muy rica quiera adoptarla pero ella se niega para no romper la promesa que le hizo a Annie de estar siempre juntas. Sin embargo, es Annie quien es adoptada por la familia Brighton y Candy ve su inocencia defraudada por los firmes deseos de su "amiga" de tener padres.


Después de un tiempo, Annie, tras escribir varias veces a Candy, le comunica que ya no lo hará más, pues su madre adoptiva le dice que no puede permitir que sus nuevos amigos se enteren de que procede de un orfanato. Desconsolada, Candy corre a la Colina de Pony y es ahí cuando se encuentra por primera vez, a los 10 años, con su "Príncipe de la Colina", su primer amor, quien pronuncia la frase más popular de la serie:

"¿Por qué lloras? Eres mucho más linda cuando te ríes que cuando lloras".


El "príncipe" se marcha sin decir su nombre, pero pierde un prendedor que Candy conserva como amuleto. Desde ese día, Candy intenta ser adoptada.

Después de los 12 años
Candy es adoptada por la familia Leagan para que se convierta en la dama de compañía de Eliza, la hija mayor. Desde que llega a la residencia de los Leagan es víctima de las bromas de Eliza y su hermano Neil, quienes la reciben lanzándole un balde de agua desde el balcón; aun así, Candy está decidida a convertirse en una Dama, y a no hacer caso de ninguna de las tretas de Eliza y Neil para que ella se vaya de la casa. A pesar de esto, Eliza y Neil hacen todo lo posible por fastidiar a Candy hasta que es degradada de dama de compañía a sirvienta debido a las trampas que estos le tienden.

Candy conoció a Archie cuando la barca en la que el muchacho tomaba una siesta se alejó de la orilla del río y Candy le ayudó a regresar a la orilla. Desde ese momento Archie quedo enamorado de Candy.


Candy conoció a Stear una vez que Eliza la abandona en la ciudad; el chico se ofrece a llevarla en el coche que él mismo construyó, pero terminan en el río tras una larga caída.


Annie averigua que Candy es una empleada en casa de Eliza, pero no puede hacer más que regalarle una cinta como símbolo de su amistad. Eliza y Neal acusan a Candy de haberse robado la cinta de Annie junto con otras cosas, y Candy huye corriendo de la casa, llorando sin fijarse hacia donde se dirige. Es así como, sin darse cuenta, llega hasta el frente de unas rejas que están rodeadas por un jardín de rosas.


Es aquí cuando Candy ve a Anthony por primera vez, y se sorprende mucho al verlo, pues es exactamente igual al Príncipe de la Colina, aunque parece imposible por que el parece no reconocerla. Sin embargo, lo que más le sorprendió fue que le dijo exactamente lo mismo que el "príncipe":

"Pequeña pecosa, eres mucho más linda cuando ríes que cuando lloras"

Este es uno de los momentos cruciales, pues reconoce en la insignia que encontró en la colina el escudo de la casa en donde está Anthony. Es así como Candy conoce a Stear y Archie Cornwell y al primo de ambos, Anthony Brown, vecinos de los Leagan, que además pertenecen a una de las familias más poderosas: los Andrey. (Eliza y Neil también pertenecen al clan Andrey, por lo tanto, ellos son primos de Archie, Stear y Anthony). Eliza envidia a Candy porque Anthony la prefiere.

El destino la lleva a conocer a Albert, un joven ermitaño, quien vive con sus animales y se convierte en gran amigo de Candy desde que le salva la vida al rescatarla cuando estaba a punto de caer en una cascada. Albert siempre la ayudará en sus peores momentos.


Stear, Archie y Anthony tampoco se llevan bien con los hermanos Leagan. Los tres son criados por la Tía Abuela Elroy.

A causa de las jugarretas de los hermanos Leagan, Candy es enviada a México en compañía de un hombre de pocos escrúpulos. En el camino es raptada y luego de escapar de su captor vuelve a casa de los Andrey, acompañada de George, un ayudante del Abuelo William. Stear, Archie y Anthony hacen lo imposible para que ella sea adoptada por los Andrey, mandando cartas al jefe de la familia, el Tío Abuelo William, para que la adopte. Es la razón por la cual George le antrega una nota y la adopción de Candy a la Tía Abuela Elroy. Posteriormente, Candy es adoptada por William, el Tío Abuelo de los jóvenes, y forma parte de la familia Andrey yendo a vivir con sus amigos Archie, Stear y Anthony.

En casa de los Andrey, Candy vive felices momentos. Entre otras cosas, convence a los primos de participar en un rodeo local. La Tía Abuela Elroy deja participar a Anthony con la condición de que gane y así lo hace. Desde el carruaje ella le vitorea, escondida porque, por su posición y dignidad, no puede presentarse a un espectáculo como este. Luego Candy se escapa con Anthony al pueblo y se declaran su amor. Conoce la historia de Anthony y el porqué de su pasión por las rosas del jardín.

El día de presentación de Candy al resto de la familia, Anthony y Candy se separan del grupo. Él le dice a ella que cree que por fin ha resuelto el misterio del Príncipe de la Colina, pero de pronto su caballo se altera y Anthony cae golpeándose la cabeza, perdiendo la vida al instante. Desde ese momento la vida de Candy cambia por completo. Neil entra a la habitación de Anthony para llevarse sus ropas con permiso de la Tía Abuela, mientras que, por otro lado, Eliza culpa a Candy de lo ocurrido con Anthony, y trata de llevarse las rosas con permiso de la Tía Abuela, pero Candy esta vez se opone, y recibe el apoyo de todos los empleados de la casa.

Annie, con permiso de su padre, va a visitar a Candy sin que nadie de los Andrey las vea, para levantarle el ánimo y apoyarla por la muerte de Anthony. Esto le ayuda a Candy y decide regresar al hogar de Pony. Todas las rosas mueren, y la única que florece es una "Dulce Candy", que ella decide llevar consigo al hogar de Pony. Albert le dice que tiene que sobreponerse, le dice que mucha gente vive con tristezas y que debe recordar todo el amor que Anthony le dio. Luego llega un enviado del Tío Abuelo William, George el ayudante, con la misión de llevar a Candy a estudiar al "Real Colegio San Pablo" en Londres, Inglaterra, con el objetivo de convertirse en una gran dama.

En el Real Colegio San Pablo
Candy se traslada a Londres y en el viaje en barco conoce a Terry Grandchester, quien de primera instancia le recuerda a Anthony, pues ambos se parecen de espaldas; de hecho cree ver al fantasma de Anthony en un comienzo, pero al acercarse más se da cuenta de que no es él, "no es rubio y es más alto que Anthony", aunque el difícil carácter de Terry, quien puede cambiar muy fácilmente de humor, hace que pueda llegar a odiarlo. Con el tiempo, Terry se convertirá en el segundo amor de Candy. Terry es hijo de la actriz Eleanor Baker. Esto no debe decirlo a nadie, pues su padre se separó de ella para salvar el honor de su familia y se volvió a casar puesto que los Grandchester son una familia de nobles, cosa que convierte a Terry en hijo ilegítimo. Terry regresaba de Estados Unidos de ver a su madre, y estaba muy triste, cuando conoció a Candy en el barco camino a Londres. A Candy le cae muy mal los comentarios de Terry porque se comienza a burlar de sus pecas y su nariz.


En el colegio, Candy se reencuentra con Eliza y Neil, quienes le siguen tratando de hacer su vida imposible. Para suerte de Candy, descubre que Terry también estudia en el mismo colegio. Terry pelea constantemente, fuma, se emborracha y rompe todas las reglas. Aun así no lo expulsan porque su padre aporta mucho dinero al colegio.

Candy visita frecuentemente a Stear y Archie puesto que después de la muerte de Anthony ellos también han sido enviados ahí junto con ella.

Se hace amiga de Patty O'Brian. Patty al principio evita a Candy como las demás por venir del Hogar de Pony, sin embargo un día su abuela llega al colegio a hurtadillas para quedarse con ella; es Candy quien encuentra a la abuela y ayuda a Patty escondiendo a la abuela en su cuarto, convirtiéndose ellas en grandes amigas al final.

También recibe la sorpresa de que Annie ingresa en el colegio. Annie entra al Real Colegio San Pablo persiguiendo a Archie, quien le gusta, pero teme que Candy le conquiste, además evita a toda costa a Candy para evitar que los demás se enteren que ella también es una huérfana del Hogar de Pony. Annie se enfrenta a Candy, a quien Archie ama. Candy le aclara que no le gusta Archie y la hace entrar en razón. Archie se da cuenta de que Candy no le hará caso y desiste de sus intentos de alejar a Annie. En una discusión por Archie, Annie le dice a Candy que ella siempre ha sido la preferida de todos inclusive de la Señotita Pony y de la Hermana Maria, esto lo oye Eliza y allí todo el colegio se entera de la procedencia de Annie, ella al ver que no tiene sentido seguir evitando a Candy para escapar del pasado decide reconciliarse con Candy y así ambas vuelven a ser las mejores "amigas".

Albert también viaja a Londres cuando Candy está en el Colegio, y se convierte en gran amigo de Terry Grandchester. Es así como Candy descubre que, en realidad, Terry no le cae tan mal y hasta comienza a gustarle.


Un día, Neil y varios amigos suyos maltratan a Candy, pero Terry la defiende y golpea a Neil.

Es en el Real Colegio San Pablo donde, poco a poco, Candy le roba el corazón a Terry. Él, a su vez, logra que Candy olvide a Anthony, ya que la muerte de este le afectó de tal manera que le provocó fobia a los caballos. Desgraciadamente, también Eliza se comienza a enamorar de Terry y comienzan de esta manera los infortunios de Candy y Terry por la envidia de Eliza.

Se celebra una fiesta en el internado en el mes de mayo, festejando a todos los nacidos en ese mes, entre ellos Candy, quien fue castigada, prohibiéndosele acudir a la fiesta. El Tío Abuelo William le había regalado un par de disfraces para la ocasión, uno de Romeo y otro de Julieta, y ella los utiliza alternativamente para poder asistir a la fiesta. Baila con Terry en la colina del parque del colegio, que ya antes había bautizado como la "segunda colina de Pony".

Durante el verano, la hermana Gray, la monja directora del colegio, obliga a Candy a irse con todos los demás estudiantes a Escocia; Annie y Patty también están allí, junto a Eliza, Neil, Archie y Stear, quienes se encuentran en la residencia de los Andrey, en las orillas de un lago. Sorprendentemente, Terry decide ir de vacaciones a la casa de su padre, en la ribera opuesta del lago. Durante ese tiempo, la relación de Candy y Terry se hace más fuerte.

Candy conoce a la verdadera madre de Terry, Eleanor Baker, quien es una actriz norteamericana muy famosa. Candy ayuda a Terry a reconciliarse con su madre. Un día mientras bailaban a orillas del lago, Terry le da su primer beso a Candy, quien impresionada le responde con una cachetada.

Candy y Terry mantienen su romance pero Eliza, celosa, les tiende una trampa para que se encuentren en el establo durante la noche con el objetivo de que la hermana Gray los descubra, por lo que esta, en castigo, expulsa a Candy del colegio y la encierra en un viejo molino mientras confina a Terry a su habitación por una semana, ya que el Duque de Granchester, padre de Terry, realiza grandes aportes de dinero al colegio, sin los cuales, este no podría seguir funcionando.

Stear y Archie se enteran por Patty y Annie de que Candy ha sido expulsada del Colegio. Ambos encaran a Terry pensando que ha sido él quien ha ocasionado todo. Terry les cuenta que todo ha sido una trampa y les muestra la carta que recibió donde decía que Candy lo esperaba esa noche en el establo. Ellos dos reconocen la letra de Eliza.

Stear y Archie le dicen a Terry que en cuanto el Tío Abuelo William se entere de que Candy ha sido expulsada del Real Colegio San Pablo, va a anular la adopción de Candy y que ella irá a parar a la calle y sin nada para sobrevivir. Después de recurrir a su padre sin éxito para que abogue por Candy, Terry decide irse del colegio para salvarla; la hermana Gray acepta y le cambia el castigo a Candy y le ordena pasar una semana de confinamiento en su habitación.

Candy regresa a su habitación y durante la noche se da cuenta de que la luz de la habitación de Terry no está encendida. Así descubre que él ha abandonado el colegio y que lo ha hecho para salvarla, dirigiéndose de vuelta a América. Entonces, Candy parte hacia el puerto de Southampton para alcanzar a Terry antes de que su barco parta. A pesar de su esfuerzo, no lo alcanza.

Después de ser nuevamente parte de las malas pasadas de Neil, Eliza y los amigos de estos, Candy también decide marcharse del colegio, porque para ella no tiene sentido seguir en el colegio sin Terry, y porque se da cuenta de que el hecho de estar estudiando en el Real Colegio San Pablo no significa necesariamente que ella es una Dama, y así, decide regresar a América, al hogar de Pony y también a buscar a Terry.
De regreso a Casa

Regresa a Estados Unidos en un barco como polizonte y por cada lugar que recorría desde que partió de Inglaterra, descubre que Terry no hacía mucho que había transitado por los mismos caminos. Para mala suerte de Candy, en todo su recorrido desde que deja el Colegio para llegar al puerto de Southamptom, tuvo que pasar por un sin fin de situaciones difíciles. En el puerto conoce a Cookie cuando éste estaba tocando con la armónica la misma melodía que Terry solía tocar, y ella piensa en un primer momento que es él quien está delante de ella. Terry es quien le regaló la armónica a Cookie, le habló de Candy, y le enseñó a tocar la melodía. Muy a su pesar, cuando llega al Hogar de Pony, Candy se entera de que Terry acaba de estar ahí, su taza de té aún está caliente, pero lamentablemente no llega a alcanzarlo; solo encuentra sus huellas aún grabadas en la nieve.

Candy decide, después de tener algunas experiencias y pensarlo bien, ser enfermera, por lo cual va a la Escuela de Enfermeras de Mary Jean. Aquí pasa muchas peripecias junto a otras estudiantes dentro de las cuales está Franie. Ella es muy estricta y no le gusta Candy por ser tan "impertinente y charlatana". Luego son trasladadas con sus compañeras al Hospital de Chicago, Illinois, donde aprenderán técnicas quirúrgicas. Posteriormente llega Mary Jean a visitarlas y les dice que una de ellas será enviada de forma voluntaria a la inminente guerra en Europa, donde se vive la Primera Guerra Mundial. Candy titubea, pero es Franie quien se ofrece decididamente para ir al frente de guerra. Posteriormente Candy conoce a su desunida familia y la comprende y valora a pesar de que nunca llegan a ser amigas del todo.

Mientras tanto, Terry ingresa al mundo de la actuación y se convierte en actor de la compañía Standford. Allí conoce a Susana, quien lo recibe cuando entra al grupo, y desde el momento en que le vio se enamoró de él. Así comienza la desventura para Terry.

Después de algún tiempo de estar en Chicago como enfermera, Candy se entera de que Terry representará una obra de Shakespeare, El Rey Lear, en su ciudad. Terry interpreta al rey de Francia. Susana se entera de que Terry ama a otra chica, Candy White Andrey, así que le oculta a Terry que Candy fue a buscarlo al hotel después de la función que dio. Le dice que Terry está dormido descansando, pero lo cierto era que él estaba buscándola luego de enterarse de su presencia de forma accidental. Es así como se encuentra con Archie, Annie y Stear, quienes le comunican que Candy está en el Hospital estudiando para ser enfermera, por lo que Terry va en su busca pero no la encuentra así que finalmente le deja una nota. Al día siguiente Candy se da cuenta de la nota por el conserje y durante su descanso se escapa en un carruaje hacia la estación para verlo, pero no llega a tiempo y el cochero decide cortar camino, allí es cuando pueden verse por breves instantes, ya que el tren estaba en marcha. Después de ese día se mantienen en comunicación ya sabiendo cada uno lo que hacían.

Un día Albert llega al hospital herido del frente de guerra, con amnesia. Candy lo reconoce y decide cuidarlo hasta que recupere la memoria. Sin embargo, el Dr. Leonard le dice que solo es una estudiante y que para cuidarlo debe ser enfermera titulada. Candy entonces estudia mucho para aprobar su examen final y lo logra ocupando el séptimo lugar del grupo. Entonces Mary Jean llega nuevamente y les entrega diplomas a sus alumnas. Luego habla con Candy en privado y le pregunta si se quedará en Chicago para cuidar al paciente del cuarto cero que es en donde lo han confinado a un poco bien recibido Albert. Ella le contesta que sí, por lo cual Mary Jean le informa que se lleva a las demás chicas de vuelta y que por cierto la Srta. Pony iba a estar muy orgullosa de ella.

Cuando Terry consigue su primer papel como protagonista, en Romeo y Julieta, le envía un billete a Candy para el teatro y otro para el tren, esperando que decida quedarse con él. Antes de que Candy llegue, Susana le pide a Terry que no la llame, luego se produce un accidente en el que Susana Marlowe pierde la pierna: Ella se lanza para quitar a Terry a quien le iban a caer unas luces. Junto a su madre, Susana busca la forma de obligar a Terry a que se casen, pese a que sabe que él ama a Candy. A partir de ese momento Terry es terriblemente desdichado. La madre de Susana le repite que no la abandone, que el accidente es su culpa, que ella perdió su pierna por protegerlo.

Llegado el día, Candy llega a Nueva York y acude muy emocionada a ver a Terry en el teatro y piensa que al fin podrá ser feliz con él. Terry está muy contento y triste a la vez de ver a Candy, pero no sabe qué hacer por la situación con Susana y decide ocultarle la verdad. Candy se encuentra muy contenta de volver a verlo y sumamente orgullosa de que lograra su sueño. Durante la función Candy lo ve grandioso; al llegar el descanso (como se le decía a la entre escena) Candy se entera de lo que le sucedió a Susana. En mitad de la obra, Candy decide ir al hospital a verla. Al llegar Susana no está en su cuarto. La madre de Susana llega y encuentra una nota de suicidio, Candy sale en busca de la chica e impide que Susana se suicide. Se da cuenta de que ama a Terry tanto como ella misma. Terry llega al hospital y lleva a Susana en brazos hasta su cuarto. Luego le dicen a Candy que Susana desea verla, Candy le dice a Terry que ella desea despedirse de ella, que parte inmediatamente de vuelta a Chicago. Así, Candy decide dejarlo para que Susana sea feliz. Terry, sin embargo, después de pedirle en vano que se quede con él, le dice que no la olvidará nunca, y se entrega a su destino aunque su único y verdadero amor será siempre Candy. Además le pide que sea feliz, diciéndole: "¡Prométeme que serás feliz, Candy!".

Candy regresa muy enferma y se desmaya en la estación del tren. Los encargados, buscando algún documento que la identifique, encuentran la invitación de Terry que dice "Candice White Andrey", avisan a la mansión y llega Archie a buscarla. Luego despierta aún con fiebre en la casa de los Andrey, ve a Patty llorando y cree que saben que rompió con Terry. Luego se da cuenta de que no es así, sino que Stear se fue pelear en la Primera Guerra Mundial poco después de despedirse de ella en la estación cuando iba hacia Nueva York. La Tía Abuela Elroy llega al cuarto muy molesta y le pide que se vaya: Candy acepta irse, y así Annie y Archie la llevan junto a Albert, en la entrada donde ella se desmaya. Albert la cuida y cuando ella despierta le cuenta lo sucedido en Nueva York con Terry, y se desahoga llorando mucho con Albert. Él sale de compras pensando preparar una sopa a Candy para que se mejore pero en el camino es atropellado, lo llevan a la Clínica Feliz con el Dr. Martin, quien lo cuida. Al mejorar Candy regresa a su trabajo de enfermera y sigue cuidando a Albert. Posteriormente la mandan a trabajar como enfermera móvil en la construcción del ferrocarril. A su regreso trabaja un tiempo y es despedida por intrigas de Eliza, que se da cuenta de que Neil está enamorado de Candy y la pretende. A Candy ningún hospital la contrata por lo que va a trabajar en la Clínica Feliz con el Dr. Martin. Luego Albert tiene un encuentro con Terry: él le dice que extraña mucho a Candy, pero Albert le recuerda los motivos por los que tuvieron que separarse y lo convence de tratar de hacer lo mejor posible cada día para que le dé un buen futuro a Candy y así continuar con su vida. Ver a Candy de lejos logra convencer finalmente a Terry de que regrese al teatro. Albert se marcha, Stear muere en la guerra, y Candy llega a ver de lejos a Albert. Candy decide volver al Hogar de Pony finalmente.

El Final de La Serie
Neil Leagan descubre que está enamorado de Candy y hace lo imposible para hacerle pasar malos ratos con tal de obligarla a que se case con él. Ante las negativas de ella, el muchacho recurre a su hermana Eliza, quien le ayuda pensando cuando el Tío Abuelo William muera: al ser Candy la descendiente directa de los Andrey, su esposo se quedaría con todo el dinero de la familia, así que traman un plan convenciendo a la Tía Abuela de apoyarles. Candy no sabe qué hacer porque ella sigue amando a Terry y no puede creer que el Tío Abuelo William la obligue a casarse con alguien a quien no ama. Tras haber sido obligada a comprometerse con Neil, pide ver al Tío Abuelo William para que intervenga y no permita esa boda. Para su sorpresa, descubre que Albert es el Tío Abuelo William. Él le explica que al haberse convertido en la cabeza de la familia Andrey, debido a su juventud, se mantuvo en secreto quién era él verdaderamente. También le dice que él no ha aprobado ese matrimonio y que puede estar tranquila.

Albert y Candy viajan al Hogar de Pony. Albert prepara una fiesta con todos los amigos que siguen vivos: Annie, Archie, Tom, Jimmy, los niños del hogar, la señorita Pony y la hermana María. Es aquí cuando Candy se da cuenta de que Albert es el "Príncipe de la Colina", al verlo aparecer con su traje escocés tocando la gaita. Candy y sus amigos hacen un brindis por estar todos reunidos y ella imagina a sus amigos que no están presentes: Anthony, Terry, Stear y Patty.

Información tomada de Wikipedia

Friday, September 11, 2009

Una mariposa, un corazón, un rayo... un sueño o una ilusión...

Thursday, September 10, 2009

Aún queda mucho por aprender acerca del AMOR...

Mi amiga Carmen me envío este mensaje y me gustó tanto que lo comparto contigo que tomaste un poco de tu tiempo para leerme. Un abrazo!!

Texto extraído del libro:
“Extrañando a Dina”. Escrito por el psicólogo Marioalonso Madrigal
San José, Costa Rica, 2006



Yo, que creí saber tanto respecto a relaciones amorosas, últimamente, sin querer y sin darme cuenta, observando mis experiencias, mis aciertos y sobre todo, mis errores, he visto que en materia de amor, aún me falta tanto por APRENDER... por ENTENDER... por CAMBIAR... por CORREGIR... por ACEPTAR... por MEJORAR...

DEBO APRENDER que enamorarme no es obsesionarme ni irme a los extremos.

DEBO APRENDER a no poner toda la motivación de mi vida en sólo una persona.

DEBO ENTENDER que no se debe rogar amor y que una relación de pareja no es para vivir angustiado.

DEBO APRENDER que si pretendo tener una relación de adulto, debo comportarme como tal.

DEBO ACEPTAR que en el amor como en cualquier otra cosa de la vida, existen los tropiezos, las caídas y los dolores, y el miedo solamente dificulta más las cosas.

DEBO APRENDER que no es bueno sobrevalorar, endiosar, ni idealizar a nadie. Porque todos somos humanos y no debo esperar de mi pareja más de lo esperable de un ser humano.

DEBO APRENDER que es bueno ser como soy, siempre y cuando eso no implique irrespetar a quien esté conmigo.

DEBO ACEPTAR que en algunas ocasiones es necesario pasar por un gran dolor para conocer una gran felicidad, ya que a veces el suelo del fondo es el más apto para brincar.

DEBO ENTENDER que la confortabilidad brindada por la rutina es engañosa, porque la realidad está en constante cambio, por eso es necesario aprender a tolerar la inseguridad natural de la vida cotidiana.

DEBO ACEPTAR que los planes pueden desaparecer en un instante, porque el futuro se mueve como él desee y no como a mí me dé la gana. Si éste me permite hacer algunas cosas sobre él, debo estar agradecido y no lamentándome por lo que no pude hacer.

DEBO ACEPTAR que alrededor del amor se han creado muchas mentiras. Por eso debo dejar de volverle la cara a la verdad sólo para seguir en una falsa comodidad o por miedo al dolor. Si la vida me demuestra que aquello en donde puse mi corazón es una farsa, debo aceptarlo; llorando, desahogándome y renaciendo como una nueva persona. DEBO MEJORAR mi amor propio...

Para que la partida de quien quiero no me haga sentir despreciado, humillado o rechazado.

Para no ser tan sensible al abandono.

Para no terminar creyendo que me dejaron por feo o por tonto, y poder aceptar que simplemente funcionó el tiempo necesario.

Para no arrastrarme poniéndome de alfombra a los pies de nadie.

DEBO ACEPTAR que agradarle a alguien hoy no garantiza el agradarle mañana. Y eso no tiene por qué ofenderme si lo acepto...

Si acepto que a veces las personas no pueden dar más.

Si acepto que quien esté conmigo tiene derecho a no estarlo, y a que yo ya no le guste.

Si acepto que quien amo, tiene derecho a tomar sus propias decisiones, aunque a mí no me satisfagan.

DEBO RECORDAR que a veces, lo bueno se obtiene esperando y presionando se arruina. Por eso es necesario tener paciencia, esperar tranquilamente y RECORDAR...

Que la impaciencia es producto de un impulso emocional, el cual tal vez pronto pasará.

Que la impaciencia asfixia a quien está conmigo.

Que la presión se puede convertir en irrespeto.

Que tomar una decisión mientras estoy impaciente es peligroso, porque estoy influido por un estado emocional extremo y pierdo toda objetividad, ahí no va mi verdad, sino mi impulso, mi compulsión, y podría hacer algo de lo que me arrepienta.

Además, si soy paciente no veré la espera como sufrimiento.

DEBO APRENDER a no ser posesivo. Que alguien se marche no es perder una pertenencia que me gustaba mucho. Mi pareja no es mía, es prestada, y “su dueño” tiene derecho a llevársela cuando desee. Y aunque “ser dueño” de alguien brinde más seguridad que tenerlo prestado, debo entender que eso es una ilusión. Aunque la crea mía, no lo es, por lo tanto...

No puedo decidir sobre la vida de quien esté conmigo.

No puedo esperar que actúe sólo de acuerdo a mis deseos.

No debo controlarle, manipularle, adueñarme de ella, ni decidir su destino.

No debo reclamarle a la vida por hacerme devolverle lo que me prestó

Pero sobre todo... DEBO APRENDER... QUE NUNCA DEJARÉ DE APRENDER, y mientras continúo aprendiendo, debo permitirme vivir y sentir.

Y ahora, que me empiezo a recuperar de los dolores sufridos gracias a ni siquiera haber aprendido que aún queda mucho por aprender, lo único restante por hacer es, en medio de unas cuantas lágrimas, tomar un gran suspiro y decirme a mí mismo...

¡Bueno amigo...volvamos a empezar!

Wednesday, September 2, 2009

Una estrella bajo el sol

Sentada en la arena, siento la brisa que acaricia mi mente, tomo un breve respiro y el murmullo entra en mi alma inundando cada espacio y llenándome de una inquietante tranquilidad. Veo a mi alrededor y no hay más que una gaviota llena de júbilo y de vida, batiendo sus alas al declarar la libertar de estar y de ser, una gaviota que acompaña a mi pensamiento, a mi respiración.

Sumergida en mis ideas, la suave espuma del mar roza mis pies y abraza mi vida con la frescura mezclada entre la calidez del sol y el suave viento que toca todo mi cuerpo, de pronto una estrella aparece en el firmamento, la veo y disfruto de su tenue luz, quedo paralizada al observar ese brillo que de cierta manera me parece extraño, tan extraño como respirar al agua salada, tan extraño como beber el arena caliente o es solo que no estoy acostumbrada a ver estrellas bajo la luz del sol.